Con base a Hoekstra et al (2009) la huella hídrica de un negocio está definida como el volumen total de agua dulce que se necesita para producir los bienes y servicios consumidos por los mismos.
Este indicador apoya mejoras eficientes en las gestiones de agua y es un buen soporte para tomar conciencia acerca de los consumos hídricos. En particular, es primordial para las empresas agrícolas, en atención que el porcentaje asignado al agro por el consumo hídrico en la obtención de un producto final agroalimentario sigue siendo muy alto. Hecho que tiene consecuencias altamente negativas para el medio ambiente y, por ende, en la aceptación de estos productos de acuerdo a la tendencia de consumo de la población.